De entrenador a dueño de un gimnasio – 9 pasos para abrir tu propio centro: Parte 2

 

En esta segunda entrega, veremos cómo poner en marcha la planificación vista en la Parte 1 para ser propietario de un gimnasio. Después de perfeccionar su marca, obtener financiación y determinar los objetivos, los profesionales de la actividad física deben evaluar todo lo necesario para abrir una instalación. Es fundamental investigar los requisitos administrativos, como documentos y licencias necesarias, conocer las restricciones o seleccionar el equipamiento. Al hacer esto, el propietario de la instalación puede asegurarse de que el negocio funcionará de manera legal y eficiente, lo que aumentará la probabilidad de éxito.

Paso 4: Determinar los requisitos administrativos necesarios

Muchos entrenadores personales piensan que abrir una instalación es tan simple como encontrar un local, comprar equipamiento e inaugurarlo; sin embargo, generalmente hay una lista de requisitos que deben cumplirse primero. Estos requisitos incluyen documentos como licencias comerciales, certificados locales y/o autonómicos, y posiblemente, una fianza.

Es importante que un entrenador personal realice su propia investigación sobre los requisitos que pueden ser necesarios para abrir un negocio de fitness en su ciudad. Las leyes y regulaciones varían mucho de una comunidad a otra y es casi imposible cubrir todas las necesidades de cualquiera que lea este artículo, por lo que debe utilizarse simplemente como punto de partida para la propia investigación.

Paso 5: Crear una lista de equipamiento necesario

Para la mayoría de los profesionales del fitness, crear una lista de equipamiento puede ser una de las partes más divertidas y emocionantes de abrir su instalación. Cierra los ojos e imagina que tu gimnasio de ensueño está lleno de césped, mancuernas, máquinas, y cada uno de los mejores equipamientos de alta gama que existen. El futuro más común para este supuesto es una deuda insostenible a los pocos meses de abrir. Pero con una buena planificación, este futuro puede ser una realidad.

Cuando se trata de comprar equipamiento para una primera instalación, es importante ser lógico y consciente en términos financieros, en lugar de emocional. Lo único que un entrenador personal tendrá que preguntarse una y otra vez es “¿es necesario esto para conseguir un buen servicio para mis clientes?”. Si bien sería un sueño hecho realidad construir el gimnasio perfecto, el propietario del gimnasio debe tener en cuenta que su prioridad debe basarse en construir el mejor gimnasio para sus clientes. Esto se consigue alineando la filosofía con el modelo de negocio del gimnasio.

Por ejemplo, si un entrenador abre una instalación basada en el entrenamiento grupal para la pérdida de grasa, es probable que necesite más espacio, una gran cantidad de aparatos pequeños, como balones medicinales y kettlebells, y eviten los elementos que ocupan mucho espacio. Si por el contrario, el modelo de negocio se centra en el entrenamiento personalizado para culturistas, sería mucho más práctico comprar solo uno o dos unidades de cada material e invertir en máquinas más tradicionales.

El mejor método para reducir la lista de equipamiento necesario es dividirlo en tres categorías:

  1. Es muy necesario.
  2. Sería bueno tenerlo.
  3. Tal vez algún día.

Esto se hace de manera más sencilla construyendo una tabla como la Tabla 1. Completando todas las categorías con las compras potenciales de equipos, también su coste y la cantidad que se necesita para la instalación. Después de esto, el propietario deberá comenzar a compararlo con el presupuesto establecido. A continuación, deberán sumar todos los elementos de la columna “Es muy necesario” y restar la cantidad por el total del presupuesto.

Si queda dinero, se podrán usar los fondos restantes para realizar compras de la columna “sería bueno tenerlo”. Por el contrario, si el coste de la columna necesario excede el presupuesto, entonces solo hay tres opciones: eliminar artículos de la lista “es muy necesario”, buscar precios más baratos o encontrar una manera de aumentar el presupuesto. Si bien un entrenador personal puede sentirse limitado por este proceso inicialmente, la primera prioridad debe ser mantenerse dentro del presupuesto y ser operativo. Tan pronto como el negocio comience a despegar y produzca un flujo de efectivo significativo, se podrá comprar más equipo sin poner en peligro la estabilidad del negocio.

Equipamiento necesario

Paso 6: Encontrar la ubicación correcta

Elegir la ubicación correcta para un negocio de fitness puede ser uno de los pasos más críticos en todo este proceso. Hay una gran cantidad de factores a considerar, como el precio, el tamaño, la distribución del espacio, la zona, la demografía, etc., y todos ellos se vuelven más importantes cuando se trata de comprometerse con ese lugar durante cuatro o cinco años. Se puede considerar acudir a una agencia inmobiliaria, ya que un agente de confianza no solo podrá buscar en la base de datos los locales disponibles, sino que también sabe el precio del mercado y las áreas emergentes. Si bien esto normalmente puede hacer que el proceso sea más sencillo, es importante que el propietario entienda los diferentes tipos de instalaciones, los requisitos y términos de alquiler más comunes y cómo estos pueden afectar la función de su gimnasio ideal.

Tipos de precios, tamaños y locales

Los locales se pueden dividir en tres tipos diferentes: tipo almacén, espacio flexible y espacio comercial. Los tres tienen características distintas que pueden hacerlos más o menos ideales según las necesidades que tenga el propietario.

Almacén

Normalmente utilizado para almacenar o por empresas de tipo industrial, el espacio de almacén suele ser relativamente económico y bastante básico en lo que respecta a la estética. Este tipo a menudo cuentan con techos abiertos y espacios amplios. A pesar de su falta de elegancia, el espacio tipo almacén puede ser ideal para un gimnasio de tamaño mediano-grande.

Hay algunas desventajas. Muchos almacenes no tienen comodidades, como calefacción central o refrigeración. Además, dado que estas propiedades están destinadas para uso industrial, el aparcamiento es escaso y puede ser difícil obtener una licencia para uso de gimnasio en este tipo de instalación.

Espacio flexible

El espacio flexible es un estilo de instalación comercial que combina el espacio de oficinas con el almacén. Aunque a menudo se le denomina “de uso mixto”, uno puede esperar encontrar un par de oficinas con calefacción y refrigeración en la parte delantera, con un almacén abierto en la parte de atrás. Esta configuración puede funcionar bien para un gimnasio que necesita oficinas para su personal, pero no requiere enfriamiento en el área de entrenamiento. Si bien no es tan económico como el espacio de almacén, el espacio flexible puede ser bastante razonable para un propietario.

También es importante mencionar que el espacio flexible puede variar mucho. Algunas instalaciones pueden parecerse más a espacios de oficinas con poca o ningún área de almacén, mientras que otras pueden ser todo lo contrario. Por esta razón, puede haber un poco de variación cuando se trata de cosas como el aparcamiento, la accesibilidad, la zona o el coste de construcción para ajustar el espacio a las necesidades del propietario.

Espacio comercial

El espacio comercial es a menudo el tipo de instalación más deseable y con el que las personas están más familiarizadas. Se encuentran en calles transitadas y centros comerciales, y cuentan con grandes ventanales, espacios adecuados para señalización exterior y amplias zonas de aparcamiento. Estos beneficios, junto con el resto de comercios colindantes y la alta visibilidad, son muy atractivos para la ubicación de un gimnasio. Sin embargo, el espacio comercial generalmente será el tipo de propiedad más cara para alquilar.

Los aspectos demográficos también son importantes

Si bien se podría escribir mucho sobre datos demográficos en lo que se refiere a una posible ubicación de tipo comercial, la pregunta más importante que debe hacerse al elegir una ubicación es “¿esta zona respaldará mi negocio de manera adecuada?”.

Es fundamental para el propietario de un gimnasio observar los datos demográficos del radio de tres a cinco kilómetros y asegurarse de que se alineen con su plan de negocios. Los datos como la densidad de población y el ingreso promedio de los hogares pueden confirmar si hay suficientes residentes para respaldar una primera base de usuarios. Un pequeño estudio de entrenamiento personal no necesitará mucha gente viviendo alrededor, pero normalmente requerirá una clientela más acomodada. Por otro lado, una instalación para entrenamientos grupales será más asequible, pero necesitará una mayor población de miembros potenciales con un ingreso más modesto.

La competencia local y otros factores también deben considerarse y medirse críticamente en función de la cantidad de gente que viva en una ciudad. Las ciudades grandes pueden tener 10 gimnasios en un radio de 5km, pero con el tráfico intenso y otras preocupaciones, la mayoría de los residentes probablemente solo estén dispuestos a desplazarse como mucho 2 kilómetros para entrenar.

Mientras tanto, en ciudades más pequeñas o menos pobladas, puede haber solo cuatro gimnasios en un radio de 10 kilómetros. Estos cuentan con clientes potenciales dispuestos a conducir hasta el gimnasio. A simple vista, este último escenario puede parecer más ideal, pero después de una evaluación de la demografía, ese no es necesariamente el caso.

Un propietario además debe preguntar a sus clientes qué prefieren. Esto a menudo se pasa por alto, pero puede proporcionar respuestas en tiempo real del tipo exacto de personas que a una empresa le gustaría atraer. Las preguntas sobre qué tan lejos puede estar dispuesta una persona a viajar para hacer ejercicio o qué es importante para ellos en un gimnasio puede hacerse mediante una encuesta anónima.

Con tantas opciones disponibles, elegir una ubicación para una instalación inicial puede ser extremadamente abrumador. La mayoría de los entrenadores personales se encontrarán haciendo una serie de preguntas tales como:

  • ¿Cómo de grande debe ser mi gimnasio?
  • ¿Qué parte de la ciudad es mejor?
  • ¿Debo tener vestuario o duchas?

Una de las mejores maneras en que un profesional del sector puede garantizar una buena elección es crear una lista de cosas no negociables. Esta lista debe estar compuesta por factores como el presupuesto máximo de alquiler, los requisitos mínimos de espacio y la distancia desde la ubicación actual donde actualmente realizan sus actividades.

Se pueden tener en cuenta otras consideraciones, como necesitar vestuarios u otros servicios, mediante la evaluación de los clientes actuales. Si menos del 10% de los clientes solicitan o utilizan estos servicios potenciales, entonces no será necesario. Sin embargo, si las duchas son una parte importante de la experiencia de un cliente en un gimnasio, entonces esto será una consideración durante la negociación del arrendamiento, ya que es poco probable que encuentre una ubicación que las tenga preinstaladas.

Conclusiones

Mientras que la primera fase de apertura de un gimnasio se basa en la preparación, la segunda fase es donde comienza la ejecución. Los profesionales del acondicionamiento físico deben realizar la debida investigación y obtener todos los documentos necesarios para operar legalmente en un municipio determinado, conocer los diferentes tipos de instalaciones y crear una lista de equipamiento que esté alineada con su modelo de negocio. Estos pasos evitarán problemas o errores que podrían resultar costosos y harán que el entrenador personal esté más cerca de que su negocio se convierta en su casa.

Referencias

1. SBA Frequently Asked Questions. Retrieved from The Small Business Administration: https://www.sba.gov/sites/default/files/ advocacy/SB-FAQ-2016_WEB.pdf. 2017.

2. U.S. Small Business Administration. 7(a) Loan Application Checklist. Retrieved May 2017 from https://www.sba.gov/loansgrants/see-what-sba-offers/sba-loan-programs/general-smallbusiness-loans-7a/7a-loan-application-checklist. 2017.

3. Weylman, CR. The Power of Why. New York: New Harvest; 2013.

Autor

David Crump,  NSCA-CPT

David Crump es un empresario, consultor de negocios de acondicionamiento físico y entrenador personal certificado por NSCA. Desde que empezó en el sector en 2006, ha ascendido en diferentes puestos de gestión. Ha abierto múltiples instalaciones de entrenamiento físico y ha ayudado a cientos de clientes a mejorar sus vidas. Crump ha aparecido en la revista PFP, The Personal Trainer Development Center, y es el columnista de desarrollo empresarial de NSCA Personal Training Quarterly. Además, actualmente posee y opera Spark Fitness, un centro de entrenamiento privado en Orlando. Por último, trabaja con entrenadores de todo el país para ayudarlos a lograr su sueño de abrir su propio gimnasio.