Tecnología y el entrenador de fuerza – una cuestión práctica, asequible y eficaz.


Al elegir si adquirir nuevos avances tecnológicos, los entrenadores de fuerza y acondicionamiento físico deben considerar el precio, la aplicabilidad y la credibilidad. En este artículo de NSCA, vamos a indagar más y la tecnología que está a disposición del entrenador de fuerza, siempre, desde una cuestión práctica, asequible y eficaz.

La sala de entrenamiento del siglo XXI

Actualmente, la tecnología se ha abierto camino en el sector de la fuerza y el acondicionamiento físico. Esto significa que las herramientas en las que se basa la industria: pesas, mancuernas y balones medicinales, se complementan con la alta tecnología para la medición de datos, análisis de rendimiento y prescripción de entrenamiento. Los entrenadores y deportistas tienen acceso a miles de aplicaciones de acondicionamiento físico, dispositivos y herramientas en línea. Estas nuevas herramientas llamadas “tecnologías del acondicionamiento físico” representan la intersección entre lo antiguo y lo nuevo. Para el entrenador de fuerza y acondicionamiento (SC), esta intersección puede ser una encrucijada incómoda: puede evolucionar aprovechando la tecnología, o ser considerado un dinosaurio y no se le tenga consideración.

Hay varias ventajas claras a la hora de usar la tecnología en un entrenamiento de fuerza y acondicionamiento. Los entrenadores pueden usar la tecnología para involucrar aún más a los deportistas dentro y fuera de la sala de pesas. De media, los millennials  desbloquean su teléfono más de 40 veces al día, lo que equivale aproximadamente a una vez cada 20 minutos durante un día de 16 horas (1).

Los SC pueden utilizar la inmediatez de la información obtenida de las nuevas tecnologías para tomar decisiones sobre el rendimiento y la recuperación. Además, la tecnología puede extender el alcance de un entrenador sobre sus clientes más allá de una instalación, lo que permite enriquecer con creces la experiencia.

Navegando por la corriente tecnológica: ¿es más siempre mejor?

La mayoría de las nuevas tecnologías prometen avances similares, como más datos, más seguimiento, más análisis y más información. También parecen conservar el recurso más preciado de un entrenador, que es el tiempo. Los SC son famosos por trabajar durante horas con una modesta compensación y por tener que sacrificar tiempo familiar, social y solo por el bien de sus clientes. Pero, ¿estas nuevas tecnologías realmente hacen ahorrar tiempo?

Cada nueva aplicación o programa requiere una inversión de tiempo para conocer sus funcionalidades, implementar programas de entrenamiento y mantener todos los datos actualizados. Cada nuevo dispositivo requiere tiempo dedicado a aprender cómo calibrarlo, operarlo y mantenerlo. Esto no quiere decir que los entrenadores deban evitar todos los avances tecnológicos, sino que deben ser sensatos considerando lo que les va a costar en términos de tiempo.

El factor LeBron James y la mayoría

Muchos equipos profesionales están abordando el big data mediante la contratación de un graduado de ciencias de la actividad física y deporte, y la utilización de un modelo de alto rendimiento promovido en Australia y Europa (2). El pequeño porcentaje de SC que tienen la suerte de operar con presupuestos tan altos pueden invertir en las tecnologías más avanzadas y costosas. Si bien esto puede ayudar con el rendimiento de equipos de élite, algunas tecnologías no son prácticas para la mayoría de los entrenadores que trabajan con presupuestos mucho más pequeños y con menos recursos.

Las métricas inmediatas sobre el entrenamiento del deportista, desde los datos de recuperación del ritmo cardíaco hasta las mediciones monitorizadas con el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), brindan al entrenador una gran cantidad de datos que pueden utilizarse para mejorar su programación. Las medidas comunes que se pueden evaluar fácilmente incluyen la temperatura de la piel, la velocidad de una barra durante la arrancada de potencia, y las variaciones en la frecuencia cardíaca y el tiempo de respuesta que pueden indicar fatiga del sistema nervioso central (3). Por ejemplo, con las herramientas adecuadas, los SC pueden analizar las discrepancias en los movimientos laterales de un centro de fútbol, desglosar el gasto fisiológico de la desaceleración para un jugador de baloncesto y aprovechar la tecnología de giroscopios, acelerómetros y magnetómetros para preparar mejor a sus atletas para concurso (4).

No se puede negar que la tecnología puede hacer mucho por los SC. Sin embargo, solo porque sale al mercado un juguete tecnológico nuevo, brillante y caro, no significa que sea la herramienta correcta para todos los entrenadores. Uno de los errores más grandes que se ven es tratar de hacer lo que hacen los entrenadores de alto rendimiento. Por ejemplo, solo porque los Miami Dolphins, equipo de la NFL, esté utilizando las últimas y mejores innovaciones tecnológicas para entrenar y medir a sus deportistas de fútbol americano, no hace que la misma tecnología sea aplicable, práctica o asequible para los programas de preparación aplicables en una universidad, por ejemplo.

Esto se denomina el “factor LeBron James”. Por ejemplo, no se puede esperar que un jugador de baloncesto de 15 años tenga éxito al emular el mismo programa de entrenamiento que utiliza la superestrella de la NBA.

Para la mayoría de los entrenadores que no cuentan con un gran presupuesto a su disposición, seleccionar las tecnologías adecuadas para utilizar con sus deportistas aún es más importante. Deben ser capaces de discernir qué tecnología adoptar, qué ignorar y qué es una buena inversión. En lo que se refiere a la tecnología, todo se reduce a lo esencial: cómo aprovechar al máximo su dinero. Una forma de verlo es como un niño en una tienda de golosinas con un euro. El niño debe decidir qué es lo que le proporcionará el mayor disfrute con la cantidad limitada de dinero que dispone. Para los SC, la premisa es la misma. Deben decidir entre comprar una pieza de equipo de alta tecnología que solo algunos deportistas pueden utilizar a la vez, o seleccionar algo que sea aprovechable por todo el equipo.

Ética tecnológica para el entrenador

Trabajar con un presupuesto fijo supone mucha responsabilidad en los hombros de un entrenador para encontrar opciones de tecnología que sean directamente aplicables a la preparación y el rendimiento de sus deportistas. Hay que tener en cuenta los siguientes tres factores para limitar la gran cantidad de opciones tecnológicas que se ofrecen:

  1. Precio

Piensa de nuevo en el ejemplo del niño en la tienda de golosinas. Al final, el factor limitante para elegir qué comprar son los recursos económicos limitados de los que dispone. Por ejemplo, es lógico que el niño no pueda comprar una chocolatina de dos euros con solo uno. Sin embargo, para el SC, las preocupaciones económicas suelen ser más complejas, en parte porque hay más partes interesadas. Parte de esta decisión es decidir qué priorizar (por ejemplo, todos o muchos deportistas, los mejores de estos o los equipos punteros del club). Entre los SC, los directores deportivos, los entrenadores de equipo, otros profesionales que manejen un programa de entrenamiento, hay espacio para el debate. Por lo tanto, aunque el precio es lo último que va a hacer que te decidas por una cosa u otra, la decisión no debe ser inmediata. Se recomienda consultar con el resto de personas interesadas para determinar qué tecnologías darán el mejor retorno de la inversión, dadas las prioridades disponibles.

  1. Aplicabilidad

La aplicabilidad se relaciona con el “factor LeBron James” del que hablábamos antes. La herramienta más moderna y cara del mercado puede que sea totalmente inútil para un programa específico de entrenamiento de fuerza. Al decidir cómo usar estos recursos, es importante volver siempre a la cuestión de la aplicabilidad: ¿se puede implementar en el programa, en la sala de pesas y con todos o la mayoría de los atletas? Para algunos SC, una sola pieza de equipo que solo pueda ser utilizada por un atleta a la vez, tendrá sentido para sus programas. Para otros, la tecnología que puede ser utilizada simultáneamente por muchos deportistas será una inversión más práctica. Es primordial considerar todos los factores que presenta el entorno (por ejemplo, ¿qué tamaño tiene la sala de entrenamiento de peso libre? ¿Se utilizará la tecnología en interiores o al aire libre? ¿Las instalaciones son lo suficientemente seguras como para almacenar equipos tecnológicos costosos de manera segura? ¿Son los atletas? ¿Son lo suficientemente maduros para cuidar de la nueva tecnología? ¿Todos los deportistas son entrenados a la vez o en grupos pequeños?). Responder a estas preguntas puede dar a un entrenador una buena idea de qué dirección tomar con la compra de una herramienta nueva.

  1. Credibilidad

Después de los precios y la aplicabilidad, el factor más importante, y posiblemente el más ignorado, en la decisión de invertir en nuevas tecnologías es su credibilidad. Una forma de pensar en la credibilidad es mirarla como si estuviera considerando la compra de un libro específico sobre métodos de entrenamiento. Una preocupación muy importante sería considerar quién escribió el libro. Además, es útil conocer las calificaciones, antecedentes, certificaciones, experiencia de coaching y reputación del autor dentro de la industria. Todas estas respuestas se incluirían en la decisión de compra de un libro y la posterior implementación de su información, y lo mismo debería hacerse para invertir en nuevas tecnologías. Con una decisión tan importante, el SC solo debe invertir en tecnologías creadas por aquellos que entienden la industria y están dedicados a su crecimiento.

La responsabilidad del entrenador de fuerza

Al elegir si comprar nuevos avances tecnológicos, los entrenadores deben discriminar para maximizar el entrenamiento de sus deportistas. Es importante no dejarse engañar por las nuevas tecnologías lucrativas, y en cambio, confiar en la buena toma de decisiones. Tres factores que los entrenadores podrían considerar son el precio, la aplicabilidad y la credibilidad. El trabajo de estos siempre será entrenar a los deportistas de la manera más efectiva y ética. El SC debe tomar decisiones basadas en la información y deliberadas sobre cómo la nueva herramienta les ayudará o no a mejorar sus habilidades.

Si quieres saber más sobre la aplicación de tecnología en el sector del entrenamiento, no te pierdas nuestro próximo webinar. El día 24 de abril, con Carlos Balsalobre (PhD, CSCS, *D, NSCA-CPT, *D), disfrutaremos del Webinar en directo “Evaluación del rendimiento físico mediante apps móviles”. No te lo pierdas. ¡Inscríbete aquí!

Referencias

  1. Maurides, Z. How technology is changing the way athletic departments communicate. Pivot. 2015. Retrieved August 18, 2015 from https://www.linkedin.com/pulse/how-technology-changingway-athletic-departments-zachary-maurides.
  2. Konrad, A. The Australian tech that’s improving the world’s best athletes. Forbes Tech. 2013. Retrieved September 12, 2015 from http://www.forbes.com/sites/alexkonrad/2013/05/08/aussietech-catapult-gps/.
  3. Poliquin Group. Monitoring central nervous system recovery. 2012. Poliquin Group. Retrieved September 12, 2015 from http://www.poliquingroup.com/ArticlesMultimedia/Articles/Article/825/Monitoring_Central_Nervous_System_Recovery.aspx.
  4. Steinbach, P. Tracking technology revolutionizes athlete training. Athletic Business. 2013. Retrieved August 18, 2015 from http://www.athleticbusiness.com/equipment/tracking-technologyrevolutionizes-athlete-training.html.

Sobre el autor

Dan Giuliani (MA, CSCS, RSCC) es profesor adjunto de rendimiento deportivo en la Universidad de Washington y cofundador de Volt Athletics. Ha entrenado a deportistas desde 2006 y ha sido reconocido en el campo del rendimiento deportivo. Giuliani tiene un Máster en Administración deportiva y Liderazgo por la Universidad de Seattle y obtuvo una licenciatura en artes en Colby College.